Queiloplastia o cirugía de labios

Cirugía, Estética

La queiloplastia o cirugía de labios es una intervención quirúrgica que se realiza para dotar de belleza y armonía a la boca. Es una técnica muy destacada para potenciar el rejuvenecimiento facial. Los labios son un rasgo fundamental en la cara, ya que aportan personalidad, sensualidad y juventud a su conjunto. No hay más que imaginar a Marilyn Monroe, Brigitte Bardot o Angelina Jolie con unos labios distintos y su cara no sería la misma.

queiloplastia

La moda de “ponerse labios” comenzó hace unos 15 años cuando la persona perdía dientes o encías y los labios se metían hacia adentro. Antiguamente, los materiales que se utilizaban no eran los idóneos y muchas veces producían protuberancias que, en lugar de embellecer, afeaban.
Mediante la queiloplastia se puede aumentar o disminuir el volumen labial o corregir asimetrías y defectos tanto congénitos como adquiridos.

¿A quién se recomienda la cirugía de labios?

La queiloplastia va dirigida a un espectro muy amplio de pacientes, tanto hombres como mujeres y por causas muy variadas. La principal razón es estética, para modificar el aspecto de los labios y conseguir un aspecto más bonito. En otras ocasiones se practica para corregir las siguientes anomalías de los labios:

  •  Defectos anatómicos congénitos como el labio leporino.
  •  Imperfecciones derivadas de accidentes, quemaduras o enfermedades.
  •  Fallos derivados de las malas praxis en anteriores intervenciones estéticas. Por ejemplo, cuando se han inyectado productos de baja calidad para aumentar el volumen de los labios. En esos casos quedan irregularidades por desplazamiento del material infiltrado o se forman granulomas que hay que eliminar.
  • Verrugas de los labios.
  • Código de barras (pliegues verticales del labio superior).
  • Alteración del tamaño de los labios después de un tratamiento dental.
  • Pérdida de masa ósea en la boca.
  • Diferencia muy evidente del tamaño de los labios.
  • Relación diente-labio no adecuada.
  • Boca cuando es muy pequeña.

Tipos de cirugía de labios

Como en otras intervenciones quirúrgicas, la queiloplastia se denomina primaria cuando se actúa quirúrgicamente sobre el labio por primera vez. Si se interviene para corregir alteraciones que son consecuencia de una operación anterior, se llama secundaria. Hay varios tipos de queiloplastia:

Cirugía de labios de aumento

Se realiza para engrosar los labios finos de por sí o para los que se han adelgazado con el paso del tiempo. También sirve para mejorar el “bermellón” y el “arco de Cupido”, que dan a la boca un aspecto más sensual.
La cirugía de labios de aumento es la variante más demandada. Consiste en inyectar productos de relleno como ácido hialurónico, tejidos propios o grasa del cuerpo. Dependiendo del material de relleno utilizado, el procedimiento será o no definitivo.

Cirugía de labios de reducción

La queiloplastia de reducción sirve para disminuir el volumen de los labios. Suele ser una intervención secundaria para extraer total o parcialmente infiltraciones anteriores que obligan a remodelar los labios. Se elimina la silicona líquida que se ha encapsulado y ha formado protuberancias en los labios.

Cirugía de labios correctiva

La queiloplastia correctiva se aplica para corregir malformaciones congénitas como el labio leporino. También repara defectos que surgen con el crecimiento como tumores labiales o hundimientos. Así como marcas en la boca provocadas por accidentes, traumatismos o quemaduras.
Las queiloplastias correctivas secundarias suelen tener dos fases:

  1. Una primera en la que se inyectan corticoides con acetónido de triancinolona que evita la inflamación de los labios.
  2. La segunda, la resección vertical u horizontal con la que se extraen pequeños granulomas imposibles de eliminar por otros métodos.

Cómo es la intervención de cirugía de labios

Existen una amplia gama de técnicas con las que se pueden corregir de un modo u otro los labios. Antiguamente se utilizaba silicona para practicar la queiloplastia de aumento, pero ya ha entrado en desuso. Ahora hay otras técnicas en las que se inserta tejido propio como podría ser una tira del músculo esternocleidomastoideo.

  1. En primer lugar se practica una incisión detrás de la oreja, encima del nacimiento del pelo y se coge una porción equivalente a la que se quiera incorporar en los labios.
  2. Después, se hace una pequeña rajita en las comisuras de la boca y se introduce una cánula bajo la piel para colocar la tira extraída.Las operaciones de resultado más natural suelen ser las que se hacen con infiltraciones de grasa del propio paciente. La grasa se puede obtener de cualquier parte, normalmente de la papada, la zona abdominal o el muslo. Se extrae con una jeringuilla, se centrifuga para quitar la sangre y se inyecta con una aguja. La ventaja es que no se añaden sustancias extrañas y no tiene contraindicaciones. El problema es que pasado un tiempo una gran parte de la grasa es reabsorbida por el propio organismo.
  3. Otra opción es insertar ácido hialurónico, molécula presente de forma natural que absorbe y retiene grandes cantidades de agua en la piel. El ácido hialurónico de nueva generación dura hasta un año y no produce alergia. De media el ácido hialurónico se reabsorbe en un 80 %, mientras que la grasa un 50 %.
  4. La intervención se realiza con anestesia local y dura menos de 60 minutos. Tras la queiloplastia es normal que los labios permanezcan hinchados, pero en unos días la inflamación se habrá reducido por completo. Los resultados son perceptibles a los 10 días y el paciente no sufrirá esas pequeñas molestias del postoperatorio.

Cómo conseguir un resultado permanente

Si se desea un resultado permanente hay que utilizar implantes de materiales sintéticos biocompatibles comercializados entre otros por AlloDerm® y SoftForm®. Estos implantes se insertan mediante pequeñas incisiones en las comisuras de los labios y se integran con los tejidos naturales. Softform® se utiliza sobre todo como relleno para corregir los pliegues profundos y los labios finos.

Contraindicaciones de la cirugía de labios

No se recomienda someterse a la queiloplastia durante el embarazo ni en la lactancia. Tampoco es conveniente si se padece una enfermedad cardiovascular o cuando se tiene un herpes, una inflamación o una infección de labios. Los diabéticos deben tener cuidado para no sufrir una descompensación.

Mediante la cosmética se puede potenciar la belleza de los labios. Con perfiladores, barras y brillos se pueden simular unos labios carnosos. Hay que tener cuidado con los que llevan canela, menta o niacina porque producen hinchazón al dilatar los vasos sanguíneos.

Si se desea un resultado a largo plazo es mejor recurrir a la remodelación quirúrgica de los labios a través de la queiloplastia. El cirujano plástico le aconsejará lo más conveniente según las características de su boca, nariz y arco dental que contribuyen a armonizar su rostro.

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