La aplasia mamaria

Cirugía, Estética, Mama

La aplasia mamaria es una de las alteraciones del pecho femenino originadas por defectos en el desarrollo embrionario. Consiste en una ausencia total de las glándulas mamarias con excepción del complejo pezón-areola. Esto supone todo un problema estético para la mujer, pero la Cirugía Plástica le ofrece una solución.

aplasia mamaria

Las glándulas mamarias

En realidad, las mamas son unas glándulas sudoríparas modificadas que se encuentran entre la segunda y la sexta costillas de la región pectoral. Están constituidas por:

  • El tejido adiposo (grasa).
  • La glándula mamaria propiamente dicha.
  • El complejo pezón-areola (el primero es la parte más sobresaliente, eréctil y la segunda, que se encuentra a su alrededor, es rugosa).

En el caso de las mujeres (si no hay ninguna alteración) hay dos senos, mientras que en animales como los gatos, los perros o los cerdos tienen muchos más pezones para alimentar a varias crías a la vez. El tamaño y la forma de los pechos varían en cada persona.

La principal función de los senos femeninos es la producción y secreción de leche para dar de mamar a sus hijos. La segunda función es sexual, pues la estimulación en los pezones dará placer. Las zonas erógenas en la mujer se hallan más lejos del sexo que en el hombre.

La importancia del pecho femenino

Sin duda, el pecho femenino define la figura de la mujer. Lo ideal es que se adecúe perfectamente a la complexión, que no sea demasiado grande ni demasiado pequeño. La ropa puede disimular excesos o deficiencias, pero cuando las mamas no existen no hay nada que hacer.

Partiendo de que todo lo que en el cuerpo aparece por pares no es exactamente simétrico, tampoco los senos lo son. Es normal que uno sea ligeramente más grande que otro o que no estén totalmente alineados, pero nada de eso se notará a no ser que sea muy evidente. En ese caso, habrá que recurrir a la Cirugía Plástica.

El desarrollo mamario

El desarrollo de las mamas comienza en el seno materno, periodo durante el cual se irán formando los pezones y los conductos lácteos. Los pechos van cambiando a lo largo de la vida de la mujer, variando de tamaño, así como la colocación y el volumen de las areolas.

En la pubertad será cuando vayan creciendo hasta adoptar su corpulencia definitiva. Durante la menstruación, los senos se inflaman y muestran hipersensibilidad, al igual que en el embarazo y la lactancia. Con la llegada de la menopausia, los senos pueden perder su forma por la falta de estrógenos.

Alteraciones congénitas de las mamas

Las alteraciones congénitas que los pechos pueden sufrir son las siguientes:

  • De número. Hay veces que solo surge una mama o más de dos, en lugar del par habitual.
  • De forma. Su aspecto es como de tubo en lugar de ser redondeadas y tienen mucho espacio entre ellas. Se denominan mamas tuberosas.
  • De volumen. Cuando los senos no se han desarrollado lo suficiente.

La aplasia mamaria

La ausencia de mamas puede crear un verdadero trauma a quien lo padece pues tendrá problemas de autoestima al ver su torso plano como el de un varón. Para corregirlo habrá que pasar por el quirófano y realizar una cirugía reconstructiva con mamoplastia de aumento.

En esta operación no solo se trata de colocar las prótesis, si no que habrá que recrear los pechos dándoles el volumen y la forma necesarios siempre intentando conseguir la mayor naturalidad.

La mamoplastia de aumento para la aplasia mamaria

El cirujano plástico, con su habilidad y experiencia, creará desde cero los senos de la mujer que sufre aplasia mamaria y le dará un aspecto totalmente distinto a su busto. Las prótesis que introduzca serán del tamaño adecuado, ya que no dispondrá de demasiada piel para dilatar.

Esta intervención precisa anestesia general. Se podrá elegir entre implantes anatómicos y redondos, siendo los primeros los que dan un aspecto más natural. Después de un ingreso hospitalario de 24 horas, la mujer podrá pasar su postoperatorio en casa siguiendo las indicaciones del médico.

Diferencia entre aplasia y amastia mamaria

Como hemos referido anteriormente, en la aplasia mamaria se evidencia una ausencia de la glándula mamaria pero aparecen tanto el pezón como la areola, sin embargo, en la amastia no existe ninguno de los dos.

Afortunadamente, la amastia no es nada frecuente. Se asocia con otras malformaciones congénitas en la pared torácica y los brazos. Se puede presentar en uno o en ambos pechos. Ante este caso, no solo será necesario rehacer los senos, sino que habrá que crear desde cero el complejo pezón-areola.

Cuando una mujer no ha desarrollado el pecho lo suficiente es habitual que sienta complejo y esto le impida relacionarse con naturalidad. No debe resignarse porque en la Medicina tiene la solución a su problema. El procedimiento que el cirujano plástico aplicará no solo mejorará su figura, sino que le ayudará a recuperar la confianza en sí misma.

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