Tipos de cirugías

Cirugía, Estética, Salud

Los tipos de cirugías varían dependiendo del criterio de clasificación que se aplique. Factores como el procedimiento y el material quirúrgico, la extensión de la cirugía, el propósito con el que se haga, la localización o la clase de herida hacen que se practique una u otra intervención.

Tipos de cirugías

Tipos de cirugías

Según el procedimiento y el material quirúrgico utilizado.

  • Cirugía abierta o tradicional. Se realizan incisiones de gran tamaño dejando al descubierto todas las estructuras dañadas. De esta forma, se puede ver bien lo que se está haciendo dentro de la incisión para colocar implantes, placas, tornillos. etc. El inconveniente de este procedimiento es que produce más dolor, exige un mayor tiempo de recuperación y hospitalización y la cicatriz es bastante visible. Por ejemplo, cuando se pone una placa en una pierna o una muñeca rota.
  • Cirugía láser. Es aquella en la que se utiliza el láser para cortar y cauterizar tejidos en segundos sin causar sangrados ni dañar el tejido sano de alrededor. Se utiliza, sobre todo, en cirugía estética, oftalmología y urología.
  • Cirugía por laparoscopia. Es una técnica mínimamente invasiva que permite al cirujano realizar las mismas operaciones que en la cirugía tradicional abierta pero con pequeñas incisiones. Los pacientes de laparoscopia sienten menos dolor, necesitan menos tiempo de recuperación y les deja unas cicatrices muy pequeñas. Cada vez está más extendida, mediante esta técnica se realizan desde operaciones de reducción de estómado a traumatológicas, ginecológicas o vesiculares, por poner algunos ejemplos.

 

Según la extensión

  • Cirugías menores. Estas operaciones son las que no entrañan ningún peligro para la vida del paciente. Por eso, son de carácter ambulatorio y se hacen bajo anestesia local. Es el caso de las verrugas, los lipomas pequeños o los quistes sebáceos.
  • Cirugías mayores. Estas sí se realizan con anestesia general porque conllevan algún riesgo para el enfermo. Requieren un periodo de hospitalización por su envergadura. Por ejemplo, cuando se opera el corazón, el hígado o el riñón.

 

Según el propósito

  • Cirugías curativas. Su objetivo, como indica el nombre, es curar al paciente de la enfermedad que sufre. En estas operaciones se retiran los tejidos o partes que estén afectadas. Se practica en algunos tipos de cáncer donde se extirpan los tumores malignos.
  • Cirugías reparadoras. Sirven para restablecer la funcionalidad de los órganos o tejidos afectados y corregir las deformaciones. Este sería el caso de la reconstrucción de seno tras una mastectomía por cáncer de mama.
  • Cirugías plásticas. Sirven para modificar aquellos rasgos con los que una persona no se siente a gusto y le producen inseguridad y complejo. Pueden ser una cuestión meramente estética o un problema derivado de un accidente o de una enfermedad tanto congénita como adquirida. Dentro de la primera opción entrarían la mamoplastia, la abdominoplastia o la rinoplastia. En la segunda, casos como el labio leporino.
  • Cirugías paliativas. Aquí se tratan de reducir los síntomas de un proceso patológico o de una enfermedad aun sabiendo que no tiene curación. En realidad, se realizan para mejorar la calidad de vida del paciente y aminorar su dolor. Son los cuidados que se aplican en los procesos de cáncer avanzados.

 

Según la localización

  • Cirugías externas. Son las que tratan la piel y los tejidos adyacentes. Aquí tienen cabida algunas cirugías estéticas como la eliminación del código de barras.
  • Cirugías internas. En estas se penetra en el organismo, interviniendo en un órgano, sistema o aparato. Es el caso de las operaciones del estómago, intestino, etc.

 

Según la urgencia

  • Cirugías de emergencia. Cuando el paciente se encuentra en una situación crítica y es necesario actuar con rapidez. Por ejemplo, en los accidentes de tráfico con heridas de gravedad.
  • Cirugías de urgencia. Se realizan cuando está en riesgo la vida del paciente o necesita recuperar alguna función vital de su organismo. Por ejemplo, cuando una persona ha sufrido un infarto.
  • Cirugías electivas. Aquí es el propio paciente quien se decide a entrar en un quirófano o un médico se lo ha recomendado. De esta forma, la persona puede sopesar los riesgos y los beneficios de la operación. Se programa si van a ser ambulatorias o no y el tiempo de recuperación.
  • Cirugías programadas. Se planifican con mucho tiempo de antelación pues no son urgentes. Pueden ser ambulatorias o con hospitalización.

 

Según la herida

  • Cirugía con heridas limpias. Cuando no se accede al interior del órgano o del cuerpo que está contaminado por microorganismos.
  • Cirugía con heridas limpias y contaminadas. Se accede al interior del órgano o del cuerpo que presenta contaminación orgánica.
  • Cirugía con heridas contaminadas. La contaminación se produce durante la intervención quirúrgica pero no existe infección.
  • Cirugía con heridas sucias. Cuando la intervención quirúrgica se realiza en una zona del cuerpo u organismo con infección.

 

Ojalá nunca nos veamos obligados a someternos a una cirugía a causa de una enfermedad o un accidente. Sin duda, sería un signo de salud. Lo ideal es entrar en el quirófano solo cuando nosotros lo decidamos. Por ejemplo, cuando queramos cambiar alguna parte de nuestro cuerpo o rostro que no nos guste. Para ello, habrá que consultar con un cirujano plástico para que nos explique el procedimiento y sepamos en detalle lo que supone la operación.

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