Tipos de vientre

Estética, Salud

Vamos a analizar unos cuantos tipos de vientre, según la forma y el volumen que adquieren. En general, con unos hábitos alimenticios saludables y algo de deporte es suficiente para tener un abdomen plano, pero no siempre es así. Dependiendo del tipo vientre también se puede recurrir a la cirugía plástica (abdominoplastia).

Tipos de vientre

Vientre de neumático

Como se puede adivinar por el nombre, es una especie de flotador que se instala alrededor de la cintura. Es típico de las personas que llevan una vida sedentaria y una dieta no demasiado saludable.

El sobrepeso y la obesidad son las grandes aliadas del vientre de neumático. Cuanto mayor tejido graso, mayor volumen y más michelines en la cintura. Esta barriga tiene consistencia blanda propia de la grasa subcutánea.

El vientre de neumático es fácil de eliminar si se siguen estas medidas:

  • Eliminar el consumo reiterado de productos ricos en azúcares.
  • Evitar el pan blanco, la pasta y el arroz.
  • No confiar en los productos light, bajos en grasa. Al estar envasados llevan químicos, azúcar, sal y conservantes que solo aportan sabor.
  • Tomar alimentos frescos y no procesados, preferentemente, pescado y verduras. Las grasas buenas del aguacate, las nueces o el pescado azul queman la grasa del vientre.
  • No consumir alcohol, ya que enseguida se transforma en grasa y va directamente a la cintura. No se queman las grasas hasta que el alcohol se ha procesado.
  • Caminar y hacer unas cuantas sentadillas diarias.

Barriga cervecera

La barriga cervecera es redonda y muy voluminosa. Se puede confundir con un embarazo, pero en vez de crecer el útero, crece el hígado.

Se distingue de la barriga de neumático porque esta es como un globo a punto de estallar. Además, en la cervecera el tejido graso se acumula alrededor de las vísceras en vez de ser subcutánea. Las vísceras engordan por el exceso de azúcares del alcohol y de la comida basura.

Para atacar esa barriga cervecera es evidente lo que hay que hacer:

  • Evitar la comida basura y centrarse en las verduras de hoja verde y el pescado.
  • Reducir el consumo del alcohol.
  • Hacer ejercicio. Caminar es una buena actividad.

Vientre por estrés

El abdomen estresado es difícil de identificar porque parece sano y delgado. Se caracteriza porque la zona alta del abdomen está tensa y debajo del ombligo se abulta.

El estrés crea un exceso de tono en la musculatura superficial del abdomen y en el diafragma torácico. La musculatura profunda abdominal se debilita por el exceso de tensión en la musculatura superficial.

Este abdomen es típico de las personas muy perfeccionistas. También de quienes padecen el síndrome del intestino irritable que provoca hinchazón. Cuando se está estresado se produce cortisol, la hormona que hace que la grasa se aferre en el estómago.

Para combatir el vientre por estrés es importante:

  • No saltarse ninguna comida ni tomar alimentos basura.
  • Ingerir alimentos ricos en magnesio, como verduras de hoja verde o nueces. El magnesio calma un vientre estresado.
  • Limitar el consumo de café, no más de dos tazas al día. El exceso de cafeína afecta al sistema suprarrenal y potencia este tipo de barriga.
  • Dormir suficientes horas y descansar bien. Las personas estresadas tienden a dormir mal, por lo que se interrumpe la producción de leptina, la hormona que regula el apetito y el metabolismo. Se come más cuando se está cansado y el cuerpo pide grasas de alimentos azucarados para darle energía de forma instantánea.
  • Practicar ejercicios de relajación o meditación.
  • Darse un baño antes de acostarse para fomentar el sueño.
  • No hacer demasiado ejercicio porque un cardio excesivo aumenta los niveles de cortisol. Lo mejor es caminar o hacer yoga.

La “pancita”

La pancita es como si se tuviera una pelotita en el bajo vientre que se infla y se desinfla. El abdomen tiene poca masa grasa pero se ve feo.

Estas barrigas suelen verse en personas que se estancan en una dieta poco variada y una rutina en el gimnasio. Un exceso de abdominales puede provocar tensión en los flexores de la cadera y la espalda baja, haciendo que los músculos del vientre sobresalgan.

Consejos para quitar esta “pancita”:

  • Beber mucha agua para evitar la acumulación de grasas y la hinchazón.
  • Comer alimentos fáciles de digerir como los vegetales de hoja verde, la avena y proteínas ligeras, como el pescado y el pollo.
  • Incluir fibra en la dieta, que favorece la digestión, evita la hinchazón y el estreñimiento.
  • Hacer el ejercicio adecuado: lagartijas en lugar de abdominales y pesas que ayudan a quemar grasas en poco tiempo.

Vientre de embarazada

Este vientre es propio de las mujeres que han dado a luz. Durante el embarazo se producen muchos cambios en el cuerpo de la mujer y, entre otras cosas, el útero se cae y se dilata la barriga. Después del parto, aparecen estrías en el vientre, la piel queda flácida y se pierde tono muscular.

La zona por debajo del ombligo se dilata porque se debilita el músculo transverso abdominal y parece que la mujer tiene barriga de tres meses de embarazo.

Normalmente a las seis semanas el vientre vuelva a su tamaño original. Si después de ese tiempo no ha revertido, habrá que seguir estas recomendaciones:

  • Comer grasas buenas como las de las nueces, el aceite de oliva, el aguacate, las aceitunas y las semillas de chía. Estos productos ayudan a quemar grasa y a absorber las vitaminas de los alimentos.
  • Esperar dos o tres meses después del parto para hacer ejercicio. La gimnasia más adecuada es la dirigida al piso pélvico, que aplana el abdomen de dentro hacia afuera.
  • No hacer abdominales. Después del parto, los músculos que descienden de la línea media del abdomen se separan y es mejor dejar que se recuperen. Practicar ejercicios de respiración con el vientre.
  • Hacer estiramientos antes de acostarse para restaurar las hormonas del sueño y aumentar la quema de grasa.
  • Dormir la siesta para restaurar las hormonas del sueño y quemar las grasas más rápidamente.

Vientre hinchado

Este tipo de vientre se identifica muy bien porque es plano por la mañana, pero según va avanzando el día se va hinchando. Suele relacionarse con los intestinos perezosos o a las intolerancias alimentarias.
Cómo evitar el vientre hinchado:

  • Llevar una dieta rica en verduras frescas y pescado.
  • Consumir crema agria, ajo y cebolla porque la hinchazón puede derivarse de una flora intestinal desequilibrada.
  • Ver si se tienen intolerancias alimenticias, como el gluten, que tienden a inflamar el intestino.
  • Desayunar más, comer menos y cenar poco por la noche.
  • Masticar bien los alimentos y beber mucha agua.
  • Respirar profundamente con el abdomen diez veces.
  • Caminar después de comer para ayudar al proceso digestivo.
  • No hacer pesas porque queman mucha grasa en poco tiempo. Mejor sentadillas o zancadas para trabajar conjuntos musculares individuales.

El deseo de la mayoría de las personas es tener un abdomen plano, pero no siempre se consigue. Si le preocupa su figura, puede consultar a un cirujano plástico que le aconsejará lo que más le conviene en su caso.

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